Soy egresada de la carrera de Relaciones Industriales de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, escogí esta carrera por el trato especial y directo que se tiene con el recurso humano; ya que siempre me gusto estar en contacto con las personas y esta licenciatura me lo permitiría.
La carrera la curse de 1989 a 1994 en la ciudad de Aguascalientes, trabaje en mi área laboral algún tiempo. Para 1997 tuve la oportunidad (mi cuñada me explico lo que era el telebachillarato) de realizar examen de admisión para ingresar al sistema de telebachillerato y fui aceptada. Hice el examen más que nada por “la comodidad y facilidad” de ser docente, lo veía así -los horarios, las vacaciones, las prestaciones- . En esos años tenía 2 niños y para mí era conveniente, porque podía estar más tiempo con ellos.
Ahora, once años después veo las cosas de diferente manera. Las experiencias vividas, el trabajo que me costó adaptarme a impartir 9 o 10 materias por semestre, la aceptación de padres y alumnos -claro, también hay a los que no puede acercarme como hubiera querido- me hacen sentirme orgullosa de desempeñar el papel de docente y por supuesto cambio mi forma de pensar acerca de los maestros. Puedo darme cuenta que la docencia tendrá algunos beneficios, pero las pocas horas de trabajo en el plantel se ven enriquecidas por el trabajo en casa (preparación), el sueldo no es muy bueno (pues la industria paga mejor) pero las satisfacciones son buenas.
El ser maestro es un gran compromiso, y más en la etapa que viven nuestros alumnos –la adolescencia- ya que servimos de modelo para los jóvenes y la comunidad donde trabajamos. Los ojos de los que nos rodean siempre están al pendiente de lo que hacemos y lo que no hacemos. Además se que debemos, como docentes, estar en continuo mejoramiento y preparación, para poder adaptarnos a los cambios vertiginosos a los que nos enfrentamos, así como para siempre poder ofrecer más de nosotros.
El desempeño de docente me ha dado muchas satisfacciones tales como: el cambio de actitud de muchos de mis alumnos, el evitar que algunas alumnas salieran de sus casas para vivir con sus novios, el hecho de que jóvenes decidieran seguir estudiando, el acercamiento de padres y alumnos, la evolución en valores y cultural de la comunidad estudiantil. Además me siento satisfecha con mi trabajo, aunque sé que lo puedo mejorar, y por ello estoy en esta especialidad. Pero así como existen cosas buenas, también las hay no tan buenas, tal es el caso de la falta de reconocimiento y apoyo de algunas autoridades al sistema (telebachillerato), las excesivas críticas de algunos medios que catalogan a todos los maestros de lo peor por culpa de algunos, la falta de motivación y apoyo de algunos padres de familia y el desgano de algunos jóvenes, que esperan que pasar de años sin esforzarse un poco.
Para concluir quiero comentarles que sin proponérmelo llegue a hasta la docencia, cosa que de estudiante jamás hubiera creído, pero que actualmente me da a diario infinidad de satisfacciones y alegrías.
Gracias por su atención. Muchos saludos.
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Que bueno profesora que se siente identificada con la edución, es algo tan hermoso que nos llena de satisfacciones, dificil pero muy bonito, suerte que siga triunfando.-
ResponderEliminarMario.-
Que tal Mario.
ResponderEliminarEs agradable desempeñarse en algo que uno disfruta. Espero se sienta usted. igual.
Hasta pronto.